Vinos biodinámica del Trepat auténtico
Agricultura biodinámica y cero intervención en la bodega
Una familia de Barberà de la Conca elabora vinos naturales sin aditivos siguiendo los principios de la agricultura biodinámica. Sus vinos expresan la singularidad del Trepat, la variedad autóctona del territorio, en fincas con certificación ecológica situadas entre 400 y 500 metros de altitud.
De la cooperativa a la bodega propia
Barcelona/Redacción, 16 de enero de 2026
El proyecto Carlania Celler nace en 2007 cuando la familia decide transformar la uva que hasta entonces vendía a la cooperativa local en vino propio. La entrada al Viver de Celleristes de Barberà de la Conca, una iniciativa pionera en el país que combina tradición vinicola y visión de futuro, marca el inicio de esta aventura.
Dos años después, en 2009, construyen un pequeño bodega en el mismo pueblo. Las viñas familiares, situadas en fincas aisladas entre 400 y 500 metros de altitud, están certificadas por el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE). Cada parcela presenta singularidades propias que se reflejan después en la botella.
Biodinámica y fermentación espontánea sin aditivos
La filosofía de Carlania Celler se fundamenta en la viticultura biodinámica y la no intervención en la bodega. Los vinos son uvas fermentadas sin adición de levaduras comerciales ni enzimas y no se filtran ni se clarifican.
Este proceso respeta la expresión natural del fruto y del terroir, y genera vinos vivos que pueden presentar sedimento natural o trazas de CO₂. Cada botella resulta única y diferente de las demás, consecuencia directa de una elaboración que prioriza la autenticidad por encima de la homogeneidad industrial. La práctica biodinámica ha permitido a la familia establecer una conexión más profunda con la tierra y comprender el vino como expresión sincera del lugar y del momento.
El Trepat como identidad y compromiso territorial
Todos los vinos de Carlania incorporan, parcial o totalmente, el Trepat, la variedad autóctona de la Conca de Barberà con la que la bodega se identifica. La defensa de esta variedad representa tanto una apuesta enológica como un compromiso con la preservación del patrimonio vitivinícola local.
El Trepat, cultivado en las alturas de Barberà de la Conca, aporta frescor y personalidad a los vinos, características que los hacen reconocibles y distintos. Esta fidelidad a la variedad propia forma parte de una visión más amplia: transmitir en cada botella los valores, el esfuerzo y la autenticidad de un proyecto familiar arraigado en el territorio.
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>> Web: Carlania Celler
>> Instagram: @carlaniaceller

Vinos biodinámicos del Trepat auténtico.
Vinos vivos sin filtrar: cada botella es única.
#Vinosnaturales
>> Puedes comprar los vinos de Carlania Celler y leer la información de cada uno en su tienda online.
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